Coworking12 de marzo de 202610 min de lectura

Bienvenidos a Atzomx: coworking con alma de café

Atzomx no empezó como un plan de negocios en una pizarra. Empezó como una necesidad muy concreta: somos desarrolladores de software oaxaqueños y, como muchos en nuestra generación, trabajamos en remoto, con clientes en otras ciudades y en otros países. Lo que no encontrábamos en Oaxaca era un lugar que realmente quisiéramos usar todos los días.

Bienvenidos a Atzomx: coworking con alma de café

Probamos cafés — el ruido, el internet inestable y las miradas cuando te quedas cinco horas con una sola taza. Probamos oficinas compartidas — correctas, funcionales, pero frías: paredes blancas, silencio incómodo, esa sensación de estar en una oficina aburrida a la que no te dan ganas de regresar. Ningún lugar combinaba lo que necesitábamos para trabajar en serio con lo que queríamos para vivir el día: comodidad, buen café y gente con quien cruzar una conversación.

Así nació la idea de Atzomx: un espacio hecho por quienes entienden lo que significa depender del WiFi, tener calls a las 9:00 AM y necesitar un monitor extra un martes cualquiera — pero que no se sintiera como trámite. Queríamos un lugar cómodo y divertido, más cercano a un encuentro entre amigos que a una sala de juntas corporativa. Un sitio donde pudieras pasar el rato: abrir el laptop por la mañana, bajar por un latte después, quedarte en la terraza al atardecer sin que nadie te apure a irte.

Por eso el café no quedó como detalle decorativo. Para nosotros, el ritual de la barra — pedir tu bebida, oler el espresso recién extraído, tomar cinco minutos antes de volver al código — es parte del trabajo, no una pausa robada. Combinar coworking con café de especialidad fue la forma natural de construir el ambiente que buscábamos: productivo cuando lo necesitas, relajado cuando lo permites.

Encontramos el lugar en C. de Los Libres 800-B, en pleno Centro Histórico de Oaxaca de Juárez, a unos minutos caminando del Zócalo. Desde aquí puedes salir a comer un tlayuda, visitar mercados, regresar a una videollamada y terminar el día en la planta baja sin cambiar de cuadra.

Diseñamos el espacio en dos niveles con intención. Abajo está el café: espresso, Chemex, sandwiches, bowls y un ambiente donde también puedes trabajar con WiFi estable pagando solo lo que consumes. Arriba, el coworking: mesas amplias, sillas ergonómicas, aire acondicionado, enchufes en cada puesto y la infraestructura que nosotros mismos hubiéramos exigido como developers — fibra óptica de 1000 Mbps, pensada para videollamadas, deploys y archivos pesados sin la ansiedad de un internet que se cae a mitad de un sprint.

Los planes son flexibles y empiezan desde 59 MXN por hora en el área compartida. Incluyen café, té y agua ilimitados, acceso a la terraza y un 5% de descuento en el menú del café. También hay escritorio individual, plan con monitor externo y sala de juntas para equipos de hasta seis personas con Smart TV de 55 pulgadas y pizarra — porque sabemos lo que cuesta encontrar un cuarto decente para una demo con cliente.

Con el tiempo, Atzomx dejó de ser solo nuestro refugio de trabajo. Llegaron freelancers, diseñadores, consultores, nómadas digitales y emprendedores locales. Lo que construimos para nosotros se convirtió en punto de encuentro para quien busca en Oaxaca lo mismo que buscábamos nosotros: un lugar donde trabajar con enfoque sin sentir que estás encerrado en una oficina aburrida.

Lo que dicen quienes ya nos visitaron lo confirma: ambiente limpio y tranquilo, personal amable, sillas cómodas y «el mejor coworking del centro». Con más de 75 reseñas y una calificación de 4.9 en Google, nos enorgullece que otros sientan lo que perseguíamos desde el principio.

Si eres de Oaxaca o estás de paso, pasa por la barra y preséntate. Atzomx existe porque dos developers locales querían un mejor lugar para trabajar — y decidieron construirlo. Ojalá te quedes no solo por el WiFi, sino porque aquí se siente bien pasar el rato.

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